"Uno de los capítulos más notables -quizás el más importante- de la minería española de la primera mitad del siglo XIX lo constituyó la explotación de la riqueza plomiza de la Sierra de Gádor." Así da comienzo la excelente obra de Miguel Ángel Pérez de Perceval sobre la metalurgia de Sierra de Gádor (1820-1850). El paulatino agotamiento de las grandes bolsadas de la zona central de la Sierra de Gádor inicia un progresivo periodo de decadencia que alcanzará, tras más de 50 años, las dos primeras décadas del siglo XX. En torno a 1930 se paralizaron las últimas explotaciones, no extrayéndose, por primera vez desde principios del siglo XIX, ni un solo gramo de galena.
Se trata de yacimientos estratoideos de F-Pb-Zn-(Ba) en rocas carbonatadas del Trías Alpujárride, en los que el Pb fue extraído por circuitos de convención hidrotermal de los metasedimentos paleozoicos del basamento. Su estudio metalogénico se inició en 1964 con los trabajos de la Empresa Nacional Adaro. Las mineralizaciones más importantes de la Sierra de Gádor fueron las del Pico de la Estrella y el Cerro del Conejo, al sur de Laujar, donde se encuentra el yacimiento de La Tolva.
En el Boletín Geológico y Minero, Vol. 106-1 de 1995, Antonio Arribas Moreno firma con su hijo Antonio Arribas Rosado el trabajo Caracteres metalogénicos y geoquímica isotópica del azufre y el plomo de los yacimientos de minerales metálicos del sureste de España. En él describen la mineralización de la siguiente manera: "...está constituida por bandas alternantes de fluorita y dolomita, o solamente de fluorita [...] de color blanco y violeta muy oscuro. Las bandas oscuras están formadas por cristales de grano fino a medio que contienen numerosas inclusiones, sobre todo de materia orgánica, mientras que las blancas están constituidas por los mismos minerales, pero de grano grueso, bien cristalizados y sin inclusiones. En estas bandas la galena aparece como cristales aislados o reunidos en placas que tienen de 1 a 5 cm. de longitud, y que están orientados según la estratificación."
"Las rocas donde se encuentra la mineralización son dolomías grises y negras con niveles de jaspe, y dolomías bandeadas, negras y blancas, con textura análoga a la de la fluorita indiana (las llamadas por los mineros "piedra franciscana"), que pueden contener fluorita y galena, y a veces esfalerita, finamente diseminadas".
El complejo minero de La Tolva fue uno de los yacimientos más ricos en galena del Grupo Berja. Las operaciones mineras modernas se iniciaron en torno a 1959, con la llegada de la empresa pública Minas de Almagrera S.A., y se mantuvieron hasta 1980. Las instalaciones que aún se conservan datan principalmente de esa década, aunque las operaciones mineras modernas (socavones "Carmen" y "20") se cruzan repetidamente con túneles y galerías más antiguos. Hacia el final de la época minera, el mineral procedente del complejo minero de La Tolva se procesaba en el Lavadero del Segundo.

Mina La Tolva
Detalle de la tolva sobre galería de transporte con fuerte entibado (Fot. Matthias Keller, 2024)
AccederLos minados de la Tolva, así como el resto de labores del entorno conocidas como Minas de Martos, figuran en el catálogo de Lugares de Interés Geológico (LIG) con el código AND004 y denominación Mina de plomo y fluorita de Martos La Tolva. Se ha citado para esta localidad azurita, barita, cerusita, conicalcocita, esfalerita, fluorita, galena, hemimorfita y malaquita.
Las 135 fotografías que componen este amplio reportaje fotográfico han sido realizadas en 2024 por dos buenos exploradores de minas abandonadas, los suizos Luisa Karrer (Luisas Blog) y Matthias Keller (Untertage Fotografie), a quienes una vez más agradecemos su amable disposición y sus ganas de compartir. En esta ocasión contaron con la compañía de Mario López y algunos otros miembros de APGA (Amigos del Patrimonio Geominero Almeriense).
Algunas de las fotografías y textos de Luisa Karrer en Blei bricht und Silber schmilzt, Almeria 2024 Part I.





























































































