
Mina Pilar
Estibnita. 3 x 4 x 2 cm. Col. Museo Mollfulleda de Mineralogía de Arenys de Mar (Fot. J.M. Sanchis)
Acceder
La mina de antimonio Pilar, también conocida como mina de la Culebra, fue explotada en la década de los 70 del pasado siglo mediante labores a cielo abierto. Situada a poco más de 6 km al NE de Herrera del Duque, aún destaca en el paisaje su amplia corta inundada y sus escombreras. De ella proceden los mejores cristales de estibnita (Stibnite) de la mineralogía española. Sus grupos radiales de cristales muy finos pero generalmente bien terminados, raramente sobrepasan los 3 cm. La mina Pilar integra desde 2018 el Inventario Español de Lugares de Interés Geológico (LIG) com código Cls211 - Mineralización de antimonio de Mina Pilar.
El ejemplar que hoy figuramos, conservado en las colecciones del Museo Mollfulleda de Mineralogía de Arenys de Mar, fue diapositivado en 1990 por J.M. Sanchis y figurado en la magnífica obra Museos Españoles de Minerales, editada por el IGME ese mismo año.
Cierre Texto

Mina San Román
Zanjón con acceso a galería y puerta metálica (Fot. Santos Barrios, 2006)
Acceder
Al igual que la mina Bilbao, la mina San Román benefició durante los años 40 del pasado siglo casiterita y óxidos de Nb y Ta diseminados en los diques y filones aplo-pegmatíticos de la aureola metamórfica del batolito de Jálama. No obstante, la totalidad de los diques de la mina San Román son peribatolíticos, es decir, que se alojan en los metasedimentos de la secuencia esquisto-grauváquica exclusivamente, mientras que la mina Bilbao encaja parte de sus diques en el interior del granito (intrabatolíticos). Esta característica de la mina San Román (en el término municipal de El Payo), es compartida en este distrito minero únicamente por la mina Cruz del Rayo (al SE del municipio de Navasfrías).

Mina San Román
Despejando acceso a bocamina con obra de ladrillo y mampostería (Fot. Santos Barrios, 2006)
Acceder
La dirección principal de sus filones es de N150E con corridas de cientos de metros y potencias que oscilan entre los 0,25 y 1,5 metros. Presentan leyes medias para estaño de 600 ppm, aunque puntualmente puedan alcanzar las 1300 ppm. Se conservan algunos restos de labores mineras: numerosos zanjones y trincheras cubiertas de maleza, pozos (alguno de hasta 16 metros) y algunas galerías de complicado, cuando no imposible, acceso. Además de minería de interior, se recuperó casiterita mediante el lavado de aluviones.
Cierre Texto
La cantera Eguibil (explotada por la sociedad Cementos Portland Valderribas S.A.) en Olazagutía, Navarra, beneficiaba un potente banco de margas y margocalizas del Cretácico Superior para la fabricación de cementos. Alberga desde el 2015 el Clavo de Oro de la Unión Internacional de Ciencias Geológicas (IUGS), dependiente de la Unesco, al constituir el estratotipo de Olazagutía el mejor punto conocido del planeta para el estudio del tránsito de cinco millones de años entre los periodos Coniaciense y Santoniense (Cretácico Superior), clima, seres vivos, minerales, señales geoquímicas, etc).

Cantera Eguibil
Marcasita. Crecimiento paralelo de maclas de marcasita. Arista cristal mayor 13 mm. Col. José de la Varga (Fot. J.M. Sanchis)
Acceder
Figuramos hoy una excelente asociación en crecimiento paralelo de maclas de marcasita procedente de esta localidad. Este ejemplar se conservaba en la Colección José de la Varga (Mondragón) cuando fue diapositivado en 1992 por J.M. Sanchis. Este mismo ejemplar apareció también figurado, aunque con diferente encuadre, en el Vol. 2 de la serie Monografías del Museo de Ciencias Naturales de Álava, relativo a los minerales de las Comunidades Autónomas Vasca y Navarra.
Cierre Texto
Incorporamos al Vol. 18 (2026) de AMALGAMA un nuevo trabajo firmado por José Manuel SANCHIS, que lleva por título El minero limpiabotas. El curioso boleto de una rifa organizada en diciembre de 1974 por "el Minero Limpiabotas y sus Formidables", puso al autor tras la pista de este interesante personaje de la cuenca minera asturiana llamado Rodrigo Álvarez Vázquez.
Os recordamos que AMALGAMA tiene periodicidad anual, permaneciendo abierto cada uno de sus números, a nuevas aportacioes, hasta el 30 de diciembre de cada año. Con ello eliminamos los dilatados tiempos de espera en el proceso editorial, de tal manera que vuestras contribuciones pueden ser incorporadas de forma prácticamente inmediata.
Os animamos a participar con vuestros textos, ya sean literarios, poéticos, históricos, anecdotarios, cómicos, profundos, reflexivos, superficiales, formales o informales. La ausencia de política editorial, en cuanto a la temática que escojáis, es la política editorial de AMALGAMA. Basta con que haya una mina detrás, o al lado, o debajo, o en el fondo...
Cierre Texto